El Prof. Jordi Porta es Catedrático del Dpto. de Salud y Ciencias aplicadas INEFC, miembro del GREC y es el primer antropometrista reconocido como nivel Criterio IV de la ISAK en España. Su vinculación con el avance de la ciencia de la cineantropometría es transcendental ya que ha sido una persona clave en la fundación del GREC.

¿Qué requisitos deber cumplir un antropometrista criterio IV?

Debe tener una formación académica en cualquier ámbito/ciencia que directa o indirectamente requiera el conocimiento y medida del tamaño, forma, proporcionalidad y composición del cuerpo humano.

El uso actual de las redes sociales puede que enfatice cierta obsesión por un cuerpo  perfecto aunque el culto al cuerpo ya existía antes  ¿Sabemos de dónde nace?

El interés, ya fuera por razones estéticas o materiales (mejores guerreros, esclavos etc.) del hombre por sus semejantes, siempre ha sido una constante de la civilización.

Usted ha participado en macroproyectos de cineantropometría para deportistas en el como el Kinanthropometric Aquatic Sports Project” (KASP) en el año 1991. Desde entonces, el físico de los atletas ha evolucionado mucho en la mayoría de disciplinas. ¿Se siguen haciendo este tipo de proyectos?

Sí, evidentemente, y al igual que el de la población en general, el biotipo de los deportistas  cambia secularmente; especialmente por determinantes fenotípicos: alimentación, entrenamiento, sociedad etc.

Desafortunadamente y por razones político-deportivas, en la actualidad, el acceso a atletas de elite para realizar cualquier tipo de pruebas por parte de personas ajenas al entorno más cercano del deportista (especialmente de otros países), está casi prohibido.

La última vez que se realizaron algunas pruebas cardiovasculares a atletas en una Olimpiada fue en la de Münich,1972. Montreal, 1976 fue, de momento, el último gran proyecto Olímpico (MOGAP). Y el KASP del año 1991 de Perth (Australia), fue el último realizado en el ámbito de los deportes acuáticos. Año en que también se presentó el BOGAP (Barcelona Olympic Games Anthropometric Project, 1992) que fue desestimado por la misma Comisión Médica del COI con el argumento de que muchos países se negarían a que se “exploraran” a sus deportistas…

Otro gran proyecto fue el que se realizó en el Campeonato Sudamericano de Fútbol del año 1995 celebrado en Uruguay (SOKIP).

En la Olimpiada de Sidney, 2000 se volvió a intentar realizar un proyecto de alcance internacional; pero sólo se logró hacerlo de forma muy parcial y casi a “escondidas” en el caso de los remeros de kayak de la modalidad de sprint (31 hombres y 11 mujeres) y slalom (12 y 12 respectivamente).

Finalmente, y no menos importante, previamente a la Olimpiada de Londres- 2012, se presentó un anteproyecto para valorar a los deportistas españoles; pero, y en este caso debido a una inexplicable y lamentable oposición de la FEMEDE, se desestimó el proyecto a pesar de que estaba avalado por el mismo Secretario Gral. Del CSD (Sr. Albert Soler).

¿Existe una base de datos sólida y actualizada que pueda servir como referencia a la hora de evaluar atletas o su potencial (medidas predictivas…)?

Sí, claro. En la actualidad y además de los datos de los diferentes Centros de Alto Rendimiento (CAR) españoles, hay muchos estudios nacionales e internacionales de referencia en la gran mayoría de deportes.

A lo largo de las décadas, hay cambios evidentes en los espacios en los que ser humano interactúa, por ejemplo los interiores de un coche o un avión son muy diferentes a día de hoy. Como ha influenciado el estudio de la cineantropometría al respecto?

Creo que se puede resumir en una palabra clave: ¡ergonomía!

Usted ha sido parte del inicio de RealMet hace casi 10 años. ¿Qué ha cambiado desde entonces en sector? Hacia dónde cree que deberíamos mirar en el futuro para tener una evolución sostenible.

Lógicamente, el presente y futuro de RealMet, estará determinado y condicionado por la evolución y popularización de la Cineantropometria en España y Europa.  Una ciencia que, si tomamos como referencia los aproximadamente 3000 miembros que tenía la ISAK en el año 2015 y los más de 20.000 que tiene en la actualidad y el número de publicaciones, ha crecido exponencialmente a nivel internacional.

Desafortunada e incomprensiblemente no sucede lo mismo en España; donde y a pesar del esfuerzo de instituciones como la Escuela Catalana de Cineantropometría (ECC), el desarrollo de esta ciencia es mucho más lento. Especialmente, si nos comparamos con muchos de los países del continente sudamericano (Argentina, Brasil, Chile, Ecuador etc.) en cuanto al número de cursos de acreditación de la ISAK realizados.

Otra de las causas de la lenta evolución de la Cineantropometría en España es, sin lugar a dudas, la falta de relación y colaboración entre el GREC, tutelado por la SEMED (ex FEMEDE), y la ISAK.